• Coronilla Perpetua

    Personas de varios países participan en el rezo de la Coronilla Perpetua a la Divina Misericordia, no solo por sus propias intenciones, sino también pidiendo la misericordia para el mundo entero, así como por el renacimiento espiritual de la humanidad y la confianza en la misericordia de Dios.

    La obra de la Coronilla Perpetua es la respuesta al deseo de Jesús que pidió que rezáramos incesantemente por la misericordia para nosotros y para el mundo entero. La Congregación de Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia la está realizando desde 2011 en la página www.faustyna.pl. Puede participar en la obra cualquier internauta que rellene un breve formulario de ingreso y se comprometa al rezo de la Coronilla a la Divina Misericordia, aunque fuera una vez al día.

  • Una mención especial a Santa Faustina

    El Papa Francisco, teniendo en cuenta la influencia de la espiritualidad de Santa Faustina, el 18 de mayo de 2020, día del centenario del nacimiento de San Juan Pablo II, publicó un decreto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. En el se menciona y se recuerda que San Juan Pablo II fue quien estableció la Fiesta anual de la Divina Misericordia en la Iglesia, la cual se celebra el segundo domingo de Pascua y tiene su raíz en la petición expresa que, a ese respecto, el Señor Jesús hizo a Sor Faustina en varias ocasiones, y que de acuerdo a su compromiso de obediencia a los superiores, ella dejó anotada en su Diario Espiritual. No cabe duda de que es el Espíritu Santo quien por medio de estas revelaciones invita al hombre y la mujer del tercer milenio a depositar una plena confianza en Jesús, que persistentemente viene a reclamar innumerables almas que Él mismo ha salvado y le pertenecen por el valor insondable de su sacrificio redentor. La Iglesia universal reconoce la misión de Santa Faustina Kowalska, fue ella quien inició este Movimiento Apostólico de la Divina Misericordia ya extendido por todo el orbe, movimiento que creció a partir del carisma y la experiencia mística de Santa Faustina proclamando y suplicando la misericordia de Dios para el mundo pecador. En su momento la Santa Sede estableció en el calendario litúrgico su fiesta para el día 5 de octubre (En España fue trasladada al día 8 del mismo mes).

  • 100 Aniversario de San Juan Pablo II

    El 18 de mayo se cumplieron los 100 años del nacimiento de primer Papa no italiano y el mundo católico hace memoria de su gran figura.

    Hace cien años nacía en la pequeña localidad de Wadowice, al sur de Polonia, Karol Wojtyla. Nacido en el seno de una familia humilde, pocos podían llegar a imaginar que se convertiría en el primer papa no italiano, uno de los más recordados, con numerosos hitos durante sus muchos años de trabajo: tuvo el tercer pontificado más largo en la historia de la iglesia católica, de casi 27 años (1978-2005), beatificó a 1.340 personas y canonizó a 483 santos y realizó 104 viajes en los que visitó 129 países. Quizá uno de los momentos más recordados fue el atentado sufrido el 13 mayo de 1981, cuando dos balas disparadas por el turco Ali Mehmet Agca hirieron de gravedad al Papa mientras saludaba en papamóvil a los fieles durante la audiencia general en la plaza de San Pedro. Posteriormente, el terrorista fue perdonado por el pontífice que le visitó en la cárcel.

    Con motivo de esta efeméride, el diario vaticano “Osservatore Romano” -que a día de hoy y a causa de la pandemia unicamente se edita en formato digital- ha dedicado un número especial de varias páginas a la vida de San Juan Pablo II. En la portada, una imagen del papa polaco es acompañada por un pensamiento del Papa Francisco pidiendo su intercesión: “Recordando el centenario del nacimiento de San Juan Pablo II, recurrimos a él para pedirle su intercesión: Intercede para que siempre permanecemos fieles al Evangelio. Intercede para que sepamos cómo abrir las puertas a Cristo (…) Intercede para que sepamos cómo responder a las necesidades de nuestros hermanos que sufren”.

    También el papa emérito Benedicto XVI, retirado desde el pasado febrero de 2013, escribió una carta con motivo del centenario del papa con quien compartió muchos años de trabajo en la Curia.

    Benedicto XVI, de 93 años, estuvo al lado Wojtyla durante casi todo el pontificado al estar al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe desde 1981. “Cuando el cardenal Wojtyla fue elegido sucesor de San Pedro el 16 de octubre de 1978, la Iglesia estaba en una situación desesperada”, recuerda en su carta el pontífice alemán.

    El papa emérito añade “la tarea que superaba las fuerzas humanas esperaba al nuevo Papa. Sin embargo, desde el primer momento, Juan Pablo II despertó un nuevo entusiasmo por Cristo y su Iglesia. Primero lo hizo con el grito del sermón al comienzo de su pontificado: ¡No tengan miedo! ¡Abran, sí, abran de par en par las puertas a Cristo! Este tono finalmente determinó todo su pontificado y lo convirtió en un renovado liberador de la Iglesia”. En estos días, por esta efeméride, se ha publicado el documental “Wojtyla: La investigación” del periodista español José María Zavala, una cinta que recoge momentos nunca antes conocidos de la vida de Juan Pablo II y de un pontificado en medio de la guerra fría, del fin de la Unión Soviética y de la caída del Muro de Berlín y las varias conspiraciones para acabar con su vida.

  • La Madre de la Misericordia

    Santa Faustina se asocia principalmente con las revelaciones de Jesús Misericordioso, mucho menos con las apariciones de María, cuando de hecho sí las tuvo, varias decenas de ellas. En estos encuentros con la Virgen, María le mostraba a santa Faustina el misterio de la misericordia de Dios en su vida, le impartía enseñanzas al respecto y la acompañaba en la misión profética de la Misericordia. Soy Madre de todos gracias a la insondable misericordia de Dios (Diario  449) – decía, Yo no soy no sólo la Reina del Cielo, sino también la Madre de la Misericordia y tu Madre (Diario  330). María, para santa Sor Faustina, era sobre todo la Madre del Hijo de Dios – la Misericordia Encarnada – y por la misericordia de Dios también es Madre de cada uno de nosotros Como la mejor Madre, la más solícita, y como Maestra de la vida espiritual, le impartía enseñanzas sobre la contemplación de Dios en su alma, y sobre la obediencia a la voluntad de Dios, el arte de amar la cruz y cómo preocuparse por estas virtudes que son las que condicionan la actitud de la confianza hacia Dios y de la misericordia para con el prójimo. Escribe en su Diario: Entonces vi a la Santísima Virgen que me dijo: Oh, cuán agradable es para Dios el alma que sigue fielmente la inspiración de su gracia.  Yo di al mundo el Salvador y tú debes hablar al mundo de su gran misericordia y preparar al mundo para su segunda venida.  Él vendrá, no como un Salvador Misericordioso, sino como un Juez Justo.  Oh, qué terrible es ese día.  Establecido está ya es el día de la justicia, el día de la ira divina. Los ángeles tiemblan ante ese día.  Habla a las almas de esa gran misericordia, mientras sea un el tiempo para conceder la misericordia.  Si ahora tu callas, en aquel día tremendo responderás por un gran número de almas.  No tengas miedo de nada, permanece fiel hasta el fin, yo te acompaño con mis sentimientos  (Diario  635).

  • Coronilla continua

    En la página www.faustyna.pl es posible inscribirse para rezar la Coronilla a la Divina Misericordia pidiendo por el fin de la pandemia del coronavirus, las gracias necesarias para los enfermos, los moribundos y los que luchan contra el virus Covid-19, así como por el avivamiento espiritual de la humanidad y un giro confiado hacia la Misericordia de Dios. Jesús le dijo a Santa Faustina: „La humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia” (Diario, 300). Para unirse a esta oración, en el gráfico a la hora determinada, haga clic en la contraseña: „Registrarse” y complete un breve formulario. Es posible unirse a esta oración durante un mes, 14 días, 7 días o volver a inscribirse cada día. Digamos esta oración con confianza, ofreciendo al Padre Celestial Su Hijo Jesucristo, y junto con Él, nosotros mismos y el mundo entero.

  • Himno “Jesús confío en ti”

    Durante la pandemia, el compositor Piotr Pałka de Cracovia escribió la música para la oración más conocida a la Divina Misericordia: Jesús, en Ti confío, repetida todos los días por millones de personas en todo el mundo. Las Hermanas de la Congregación de la Madre de Dios de la Misericordia han grabado la canción en polaco e italiano en el Santuario de la Divina Misericordia de Cracovia-Łagiewniki. El estreno principal ha tenido lugar en la Fiesta de la Misericordia 2020. El compositor dedica esta canción a todos los afectados por la pandemia de coronavirus, especialmente en Polonia e Italia. La canción está disponible en You Tube en el canal: Faustyna.pl

  • Frases de San Juan Pablo II en “Dives in Misericordia”

    Frases de la carta encíclica de Juan Pablo II sobre la Misericordia Divina:

    «A Dios nadie lo ha visto», escribe San Juan. No obstante, mediante esta «revelación» de Cristo conocemos a Dios, sobre todo en su relación de amor hacia el hombre». No sólo habla de ella y la explica usando semejanzas y parábolas, sino que, además, y ante todo, Él mismo la encarna y personifica.

    Es justamente ahí donde «sus perfecciones invisibles» se hacen de modo especial «visible», a través de sus acciones y palabras y, finalmente, mediante su muerte en la cruz y su resurrección.

    De este modo en Cristo y por Cristo, se hace también particularmente visible Dios en su misericordia. Revelada en Cristo, la verdad acerca de Dios como «Padre de la misericordia», nos permite «verlo» especialmente cercano al hombre, sobre todo cuando sufre, cuando está amenazado en el núcleo mismo de su existencia y de su dignidad.

    Son muchos los pasos de las enseñanzas de Cristo que ponen de manifiesto el amor misericordia bajo un aspecto siempre nuevo. Basta tener ante los ojos al Buen Pastor en busca de la oveja extraviada, la parábola del hijo pródigo o la del buen Samaritano

    De este modo, la misericordia se contrapone en cierto sentido a la justicia divina y se revela en multitud de casos no sólo más poderosa, sino también más profunda que ella. Ya en el contexto de la Antigua Alianza anuncian de antemano la plena revelación de Dios que «es amor». El concepto de «misericordia» tiene en el Antiguo Testamento una larga y rica historia. En la predicación de los profetas la misericordia significa una potencia especial del amor, que prevalece sobre el pecado y la infidelidad del pueblo elegido.

    Cuando esto ocurre, el que es objeto de misericordia no se siente humillado, sino como hallado de nuevo y «revalorizado». La misericordia tiene la forma interior del amor, que en el Nuevo Testamento se llama ágape. Tal amor es capaz de inclinarse hacia todo hijo pródigo, toda miseria humana y singularmente hacia toda miseria moral o pecado.

    El misterio pascual es el culmen de esta revelación y actuación de la misericordia, que es capaz de justificar al hombre, de restablecer la justicia en el sentido del orden salvífico querido por Dios desde el principio para el hombre y, mediante el hombre, en el mundo. Creer en el Hijo crucificado significa «ver al Padre», significa creer que el amor está presente en el Mundo y que este amor es más fuerte que toda clase de mal, en que el hombre, la humanidad, el mundo están metidos. Creer en ese amor significa creer en la misericordia.

    Este es el Hijo de Dios que en su resurrección ha experimentado de manera radical en sí mismo la misericordia, es decir, el amor del Padre que es más fuerte que la muerte. En su resurrección Cristo ha revelado al Dios de amor misericordioso, precisamente porque ha aceptado la cruz como vía hacia la resurrección.

    Nadie como María, ha acogido de corazón ese misterio: aquella dimensión verdaderamente divina de la redención, llevada a efecto en el Calvario mediante la muerte de su Hijo, junto con el sacrificio de su corazón de madre, junto con su «fiat» definitivo. En ella y por ella, tal amor no cesa de revelarse en la historia de la Iglesia y de la humanidad. Con su amor materno cuida a los hermanos de su Hijo, que todavía peregrinan y se hallan en peligros y ansiedad hasta que sean conducidos a la patria bienaventurada.

    La Iglesia debe dar testimonio de la misericordia de Dios revelada en Cristo, en toda su misión de Mesías, profesándola principalmente como verdad salvífica de fe necesaria para una vida coherente con la misma fe, tratando después de introducirla y encarnarla en la vida bien sea de sus fieles, bien sea—en cuanto posible—en la de todos los hombres de buena voluntad.

    La Eucaristía nos acerca siempre a aquel amor que es más fuerte que la muerte: en efecto, «cada vez que comemos de este pan o bebemos de este cáliz», no sólo anunciamos la muerte del Redentor, sino que además proclamamos su resurrección, mientras esperamos su venida en la gloria.

    En este sacramento cada hombre puede experimentar de manera singular la misericordia, es decir, el amor que es más fuerte que el pecado. Es el sacramento de la penitencia o reconciliación el que allana el camino a cada uno, incluso cuando se siente bajo el peso de grandes culpas.

    Supliquemos por intercesión de Aquella que no cesa de proclamar «la misericordia de generación en generación», y también de aquellos en quienes se han cumplido hasta el final las palabras del sermón de la montaña: «Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia».

  • Oración por los sacerdotes en el Santuario de Łagiewniki

    Todos los jueves en el Santuario de la Divina Misericordia en Kraków-Łagiewniki ante la imagen de Jesús Misericordioso y junto a la tumba de Santa Faustina se rezará por los sacerdotes. A esta plegaria se unirá el Grupo Custodia junto con las hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia. Se transmitirá entre las 20:00 a las 21:30 h. Esta oración consistirá en la adoración al Santísimo junto con el rosario. Se pedirá para que sean fieles a su vocación y guíen a las personas confiadas a su atención pastoral.También se pedirá por las necesidades de los mayordomos de la Divina Misericordia. Todos estamos invitados a participar en esta oración, también aquellos que se conectan con el Santuario de Łagiewniki por el medio de transmisiones en línea en la página web: 

    www.faustyna.pl y www.sanktuarium.faustyna.pl

    También por el link permanente de esta página web.

  • Apoyo a la transmisión del Santuario de Łagiewniki

    Las hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia de Cracovia han posibilitado la transmisión en línea del Santuario de la Divina Misericordia de Cracovia-Łagiewniki que en estos tiempos de aislamiento ha sido de gran ayuda para mantenernos unidos a este centro de peregrinación de la Divina Misericordia. Este streaming se ha mejorado y asegura el acceso con una transmisión de calidad en Full HD en la página www.faustyna.pl y en la aplicación Faustyna.pl. Todos los que lo deseen pueden verlo por medio de esta página web en el enlace que hemos abierto.

  • "El enemigo debe tener miedo de nosotros y no nosotros del enemigo."

    Faustina Kowalska

    Frases de Santa Faustina para la oración

    Os ofrecemos una serie de citas del Diario de Santa Faustina para la oración:

    “Oh Cristo, dame las almas. Envía sobre mi todo lo que quieras, pero a cambio, dame las almas.”

    “La Virgen Santísima me dijo aceptar todas las exigencias de Dios como una niña pequeña sin averiguar nada, lo contrario no agrada a Dios.”

    “No busco la felicidad fuera de mi interior donde mora Dios. Gozo de Dios en mi interior, aquí vivo continuamente con Él…”

    “He comprendido que todo depende del Señor, sé que nadie me tocará ni siquiera un pelo sin su voluntad.”

    “La humildad y el amor de la Virgen Inmaculada penetró mi alma. Cuanto más imito a la Santísima Virgen, tanto más profundamente conozco a Dios.”

    “Ahora comprendo bien que lo que une más estrechamente el alma a Dios es negarse a sí mismo, es decir, unir su voluntad a la voluntad de Dios. Esto hace verdaderamente libre al alma y ayuda al profundo recogimiento del espíritu, hace livianas todas las penas de la vida y dulce la muerte.”

    “El enemigo debe tener miedo de nosotros y no nosotros del enemigo.”

    “Cualquiera que esté unido con una de estas Tres Personas, por este mismo hecho está unido con toda la Santísima Trinidad, porque su unidad es indivisible.”

    “El sufrimiento es el tesoro más grande que hay en la tierra, purifica al alma. En el sufrimiento conocemos quién es nuestro verdadero amigo. El amor verdadero se mide con el termómetro del sufrimiento.”

    “Desde el momento en que empecé a amar el sufrimiento, este mismo dejó de ser sufrimiento para mí. El sufrimiento es el alimento continuo de mi alma.”

    “La lengua es un órgano pequeño, pero hace cosas grandes. Una religiosa que no es callada, nunca llegará a la santidad, es decir, no será santa. No se haga ilusiones; a no ser que el Espíritu de Dios hable por ella, en tal caso no debe callar. Pero para poder oír la voz de Dios, hay que tener la serenidad en el alma y observar el silencio, no un silencio triste, sino un silencio en el alma, es decir, el recogimiento en Dios. Se pueden decir muchas cosas sin interrumpir el silencio y, al contrario, se puede hablar poco y romper continuamente el silencio. Oh, qué daños irreparables causa no guardar el silencio. Se hace muchos daños al prójimo, pero sobre todo a su propia alma.”

    “Según mi opinión y mi experiencia, la regla del silencio debería estar en el primer lugar. Dios no se da a un alma parlanchina, que como un zángano en la colmena zumba mucho, pero no produce miel. El alma hablantina está vacía en su interior. No hay en ella ni virtudes fundamentales, ni intimidad con Dios. Ni hablar de una vida más profunda, ni de una paz dulce, ni del silencio en el que mora Dios. El alma sin gustar la dulzura del silencio interior, es un espíritu inquieto y perturba este silencio en los demás. Vi a muchas almas en los abismos infernales por no haber observado el silencio. Ellas mismas me lo dijeron cuando les pregunté cuál había sido la causa de su ruina. Eran almas consagradas.”

    “Cuando sufrimos mucho, tenemos una gran oportunidad de demostrarle a Dios que lo amamos, mientras cuando sufrimos poco, tenemos poca posibilidad de demostrar a Dios nuestro amor y cuando no sufrimos nada, entonces nuestro amor no es grande ni puro. Con la gracia de Dios podemos llegar [al punto] en que el sufrimiento se transformará para nosotros en gozo, puesto que el amor sabe hacer tales cosas en las almas puras.”

    “…Y el Señor me dio a conocer que todo el misterio dependía de mí, de mi consentimiento voluntario a ese sacrificio con toda la conciencia de mi mente. En este acto voluntario y consciente está todo el poder y valor delante de su Majestad. Aunque no me sucediera nada de aquello a lo que me había ofrecido, delante del Señor es como si ya todo hubiera sucedido. En aquel momento entendí que entraba en unión con la Majestad inconcebible. Sentí que Dios esperaba mi palabra, mi consentimiento.”

    “El alma silenciosa es fuerte; ninguna contrariedad le hará daño si persevera en el silencio. El alma silenciosa es capaz de la más profunda unión con Dios; vive casi siempre bajo la inspiración del Espíritu Santo. En el alma silenciosa Dios obra sin obstáculos.”

    “En cierta ocasión comprendí, cuánto le desagrada a Dios la acción, aunque la más laudable, sin el sello de la intención pura; tales acciones incitan a Dios más bien al castigo que a la recompensa.”

    “Oh ustedes, pequeños, insignificantes sacrificios cotidianos, son para mí como las flores del campo con las cuales cubro los pies del amado Jesús. A veces, yo comparo estas pequeñeces con las virtudes heroicas, porque para su incesante continuidad exigen heroísmo.”

    “El Padre espiritual me las cambió (las mortificaciones que ella había elegido) por una mortificación interior que consistió en meditar durante la Santa Misa ¿por qué el Señor se bautizó? Esta meditación no era para mí ninguna mortificación, ya que pensar en Dios es un deleite y no una mortificación, pero hubo en ello una mortificación de la voluntad, visto que yo no hacía lo que me gustaba, sino lo que me había sido indicado y en eso consiste la mortificación interior.”

    “Interceder: “Una vez vi a un siervo de Dios en el peligro del pecado grave que iba a ser cometido un momento después. Empecé a pedir a Dios que me cargara con todos los tormentos del infierno, todos los sufrimientos que quisiera, pero que liberase a ese sacerdote y lo alejara del peligro de cometer el pecado. Jesús escuchó mi súplica y en un momento sentí en la cabeza la corona de espinas. Las espinas de la corona penetraron hasta mi cerebro. Esto duró tres horas. El siervo de Dios fue liberado de aquel pecado y Dios fortaleció su alma con una gracia especial.”

    “Terriblemente atormentada por estos sufrimientos entré en la capilla y de la profundidad de mi alma dije estas palabras: Haz conmigo, Jesús, lo que Te plazca. Yo Te adoraré en todas partes. Y que se haga en mí Tu voluntad, oh Señor y Dios mío, y yo glorificaré Tu infinita misericordia. Después de este acto de sumisión cesaron estos terribles tormentos. De repente vi a Jesús que me dijo: Yo estoy siempre en tu corazón. Un gozo inconcebible inundó mi alma y [llenó] de gran amor de Dios que inflamó mi pobre corazón. Veo que Dios nunca permite [sufrimientos] por encima de lo que podemos soportar…”

    “Mi reposo verdadero está en el servicio del prójimo.”

    “Jesús me amonestaba por el menor descuido y acentuaba que los asuntos que yo confiaba al confesor, Él mismo los juzgaba, y ‘cualquier desobediencia frente a él, Me alcanza a Mí.”

    “Oh, no temo nada; si manda al alma grandes tribulaciones, la sostiene con una gracia aún mayor, aunque no la notamos para nada. Un solo acto de confianza en tal momento da más gloria a Dios que muchas horas pasadas en el gozo de consolaciones durante la oración. Ahora veo que, si Dios quiere mantener a un alma en la oscuridad, no la iluminará ningún libro ni confesor.”

    “En lo que concierne a la confesión, elegiré lo que más me humilla y cuesta. A veces una pequeñez cuesta más que algo grande. Antes de cada confesión recordaré la Pasión del Señor Jesús y con esto despertaré la contrición del corazón. Si es posible, con la gracia de Dios, ejercitarse siempre en el dolor perfecto.”

    “Oh, qué grande es la gracia de tener al director espiritual. Se progresa más rápidamente en las virtudes, se conoce más claramente la voluntad de Dios, se la cumple más fielmente, se avanza en un camino cierto y seguro. El director espiritual sabe evitar las rocas contra las cuales [el alma] podría estrellarse. Dios me concedió esta gracia más bien tarde, pero gozo de ella mucho, viendo como Dios consiente los deseos del director espiritual.”

    “…Me parecía que no sacaba ninguno de los beneficios que los santos sacramentos ofrecen. Me acercaba [a ellos] solamente por obediencia al confesor y esa ciega obediencia era para mí el único camino que debía seguir y [mi] tabla de salvación…”

    “El amor puro es capaz de grandes empresas y no lo destruyen ni las dificultades ni las contrariedades, si el amor es fuerte a pesar de grandes dificultades, también es perseverante en la vida cotidiana, gris, monótona. Sabe que para agradar a Dios, una cosa es necesaria, es decir hacer las cosas más pequeñas con gran amor, amor y siempre amor.”

    “El amor puro no se equivoca, tiene singularmente mucha luz y no hará nada que no agrade a Dios. Es ingenioso en hacer lo que es más agradable a Dios y no hay nadie que lo iguale; es feliz cuando puede anonadarse y arder como un sacrificio puro. Cuanto más se entrega, tanto más es feliz. Además, nadie sabe presentir los peligros desde tan lejos como él; sabe quitar la máscara y sabe con quién trata.”

    “El verdadero amor a Dios consiste en cumplir la voluntad de Dios. Para demostrar a Dios el amor en la práctica, es necesario que todas nuestras acciones, aún las más pequeñas, deriven del amor hacia Dios.”

    “Ahora comprendo bien que lo que une más estrechamente el alma a Dios es negarse a sí mismo, es decir, unir su voluntad a la voluntad de Dios. Esto hace verdaderamente libre al alma y ayuda al profundo recogimiento del espíritu, hace livianas todas las penas de la vida y dulce la muerte.”

    “Vi en espíritu las Tres Personas Divinas, pero su Esencia es única. Él es Solo, Uno, Único, pero en Tres Personas, cada una de las cuales no es ni más pequeña ni más grande; no hay diferencia ni en la belleza, ni en la santidad, porque son Uno. Uno, absolutamente Uno. Su Amor me ha llevado a este conocimiento y me ha unido a Él. Cuando estaba unida con una [Persona Divina] , estaba unida también con la segunda y con la tercera. Así pues, cuando nos unimos con una, por eso mismo nos unimos con otras dos Personas al igual que con una. Una es la voluntad, uno Dios, aunque en las Personas Trinitario. Cuando al alma se entrega a una de las Tres Personas, entonces, con el poder de esa voluntad se encuentra unida a las Tres Personas y está inundada de la felicidad que fluye de la Santísima Trinidad; de esta felicidad se alimentan los santos.”

    “Cuando un alma ama sinceramente a Dios, no debe temer nada en su vida espiritual. Que se someta a la influencia de la gracia y que no ponga límites a la unión con el Señor.”

    “Los días de los sufrimientos parecen siempre más largos, pero también ellos pasarán aunque lo hagan despacio, de manera que a veces nos parece que más bien van para atrás. Pero su fin es cercano y después un gozo eterno e inexpresable.”

    “Oh Jesús mío, no hay nada mejor para un alma que las humillaciones. En el desprecio está el secreto de la felicidad; cuando el alma llega a conocer que es una nulidad, la miseria personificada y que todo lo que tiene de bueno en sí misma, es exclusivamente don de Dios, cuando el alma ve que todo lo que tiene en sí le ha sido dado gratuitamente y que de sí tiene solamente la miseria, esto la mantiene continuamente humilde delante de la Majestad de Dios y Dios, viendo tal disposición del alma, la persigue con sus gracias. Cuando el alma se hunde en el abismo de su miseria, Dios hace uso de su omnipotencia para enaltecerla. Si hay en la tierra un alma verdaderamente feliz, ésta es solamente un alma verdaderamente humilde.”

    “…Y el Señor me dio a conocer que todo el misterio dependía de mí, de mi consentimiento voluntario a ese sacrificio con toda la conciencia de mi mente. En este acto voluntario y consciente está todo el poder y valor delante de su Majestad. Aunque no me sucediera nada de aquello a lo que me había ofrecido, delante del Señor es como si ya todo hubiera sucedido.”

    “Quédate tranquila, Hija Mía, precisamente a través de tu miseria quiero mostrar el poder de Mi misericordia. (Jesús a Santa Faustina)”

    “Oh, qué equívocas son las apariencias y los juicios injustos. Oh, cuántas veces la virtud sufre la opresión sólo porque es silenciosa. Convivir sinceramente con quienes molestan continuamente, eso requiere un gran espíritu de sacrificio. Uno siente que sangra, pero las heridas no se ven. Sí, cuando eres obediente, te quito tu debilidad y te doy Mi fortaleza. Me sorprende mucho que las almas no quieran hacer este cambio Conmigo. (Jesús a Santa Faustina)”

    “¿Por qué tienes miedo y tiemblas cuando estás unida a Mí? No Me agrada el alma que se deja llevar por inútiles temores. ¿Quién se atreve a tocarte cuando estás Conmigo? El alma más querida para mí es la que cree fuertemente en Mi bondad y la que Me tiene confianza plenamente; le ofrezco Mi confianza y le doy todo lo que pide. (Jesús a Santa Faustina)”

    “Proclama que la misericordia es el atributo más grande de Dios. Todas las obras de Mis manos están coronadas por la misericordia. (Jesús a Santa Faustina)”

    “La plegaria de un alma humilde y amante aplaca la ira de Mi Padre y atrae un mar de bendiciones. (Jesús a Santa Faustina)”

    “Cuando contemplas en el fondo de tu corazón lo que te digo, sacas un provecho mucho mayor que si leyeras muchos libros. Oh, si las almas quisieran escuchar Mi voz cuando les hablo en el fondo de sus corazones, en poco tiempo llegarían a la cumbre de la santidad. (Jesús a Santa Faustina)”

    “He concedido la gracia al alma, la cual Me habías pedido para ella, pero no por tu mortificación que habías escogido tú misma, sino solamente por el acto de obediencia total frente a Mi suplente (el confesor) he dado la gracia a esta alma, por la que has intercedido ante Mí y por la que has mendigado la misericordia. Has de saber que cuando aniquilas en ti tu propia voluntad, entonces la Mía reina en ti. (Jesús a Santa Faustina)”

    “Sí, cuando eres obediente, te quito tu debilidad y te doy Mi fortaleza. Me sorprende mucho que las almas no quieran hacer este cambio Conmigo. (Jesús a Santa Faustina)”

    “Muchas veces un alma Me hiere mortalmente y en tal caso nadie Me consolará. Hacen uso de Mis gracias para ofenderme. Hay almas que desprecian Mis gracias y todas las pruebas de Mi amor; no quieren oír Mi llamada, sino que van al abismo infernal. Esta pérdida de las almas Me sumerge en le tristeza mortal. En tales casos, a pesar de ser Dios, no puedo ayudar nada al alma, porque ella Me desprecia; disponiendo de la voluntad libre puede despreciarme o amarme. (Jesús a Santa Faustina)”

    “El alma más querida para mí es aquella que cumple fielmente la voluntad de Dios. (Virgen María a Santa Faustina)”